Vagabundeo resplandeciente

El Rat Pack contra Las Vegas

Octubre 18, 2007 · 6 comentarios

Quienes duden de las cualidades actorales del señor Frank Sinatra sólo tiene que observar su estupenda caracterización de un drogadicto en The Man with the Golden Arm, o bien su entrañable secundario en From Here to Eternity. Era, además de una voz superlativa, un más que talentoso actor. No gratuitamente fue un artista sin parangón durante todo el siglo pasado.

Muchos desconocen que Ocean’s Eleven, la película dirigida por Steven Soderbergh y protagonizada por George Clooney, Brad Pitt y Matt Damon es un remake de un largometraje estrenado 41 años antes, siendo el mismísimo Sinatra quien le daba vida a Danny Ocean.

El denominado Rat Pack no era otra cosa que una panda de juerguistas despreocupados que amaban tanto a los casinos y a las mujeres voluptuosas como al alcohol y a los autos lujosos. Si bien por el mencionado grupo –antes llamado el Clan– pasaron Humphrey Bogart, Spencer Tracy, Tony Curtis y John Huston, entre otros nombres ilustres de Hollywood, el mismo quedó tutelado por Sinatra, especialmente luego de la muerte de Bogart. Sus miembros paradigmáticos, entonces, pasaron a ser: Dean Martin, Sammy Davis Jr., Peter Lawford y Joey Bishop. Ocean’s Eleven, a la postre fue, además de un proyecto comercial, una inestimable forma de seguir pasándola bien dentro de unos de los principales feudos grupales: Las Vegas. Por eso es que, a contramano de lo que se acostumbra, ésta película es más atribuible a Frankie y sus secuaces del Rat Pack que a su director, Lewis Milestone (se rumorea que el ruso pretendía contar con los servicios de Jack Lemmon, desconociendo que el director del casting obviamente era Sinatra: ¡soberano inocente!).

La película en sí no es nada extraordinaria, aunque en su momento, gracias a la inmensa popularidad de sus protagonistas, constituyó un gran éxito. En lo personal, la primera mitad, en la que los once estafadores, antiguos compañeros, se van reencontrando, se me hizo bastante tediosa. Luego, cuando se pone en ejecución el plan y la acción se traslada propiamente a Las Vegas, todo se hace más llevadero. Los diálogos, lejos de ser esmerados, dan la sensación de ser meras improvisaciones posteriores a una noche de borrachera. Por otro lado, el procedimiento llevado a cabo para robar los cinco casinos, no obstante que pueda resultar ingenioso, más bien parece una broma, especialmente debido a las pobrísimas medidas de seguridad que en el filme implementan los casinos.

Pero más allá de estas críticas, la película emana juerga, glamour y ciertas dosis de machismo: elementos que serían el buque insignia del mítico Rat Pack durante su período cumbre. Por lo tanto, más que como luminaria cinematográfica, se destaca como fidedigno testimonio de una época y de una forma de vida (se comenta que el veterano Lewis Milestone nunca sufrió tanto durante un rodaje en su dilatada trayectoria: Sinatra y los suyos, al parecer, se presentaban en el set a horarios inusuales), y por ese lado precisamente es que a mí me resultó interesante.

Para el papel de la sufrida mujer de Danny Ocean fue convocada una jovencísima Angie Dickinson, que acababa de trabajar en Río Bravo, el clásico western de Howard Hawks, recomendada por Dean Martin. Y hablando de bellezas femeninas, Shirley MacLaine, amiga de Sinatra, hace una brevísima aparición, como una joven borracha perdida en la inmensidad de la fiesta de Noche vieja.

Como anécdota, se dice que debido a unos comentarios pocos afortunados que Sammy Davis Jr. hiciera en un programa de televisión sobre la persona de Sinatra, éste le asignó el infamante papel de conductor de un camión recolector de basura, a la par que en una escena bromea con su color de piel (hay que aclarar, de todos modos, que La Voz fue un reconocido militante contra el racismo en los EE.UU.).

Por último, sobre la escena concluyente –en la que se puede apreciar un letrero de fondo que anuncia la actuación en vivo de Sinatra y su troupe–, hay que remarcar que Quentin Tarantino homenajeó ése paseo final de los desconsolados estafadores con una inolvidable secuencia en su primera película, Reservoir Dogs.

Ocean’s Eleven (EE.UU., 1960)
Director: Lewis Milestone.
Intérpretes: Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr., Peter Lawford, Angie Dickinson, Joey Bishop.
Calificación: 6.

Categorías: Cine

6 respuestas hasta el momento ↓

  • Ignacio // Octubre 19, 2007 a 12:36 am | Responder

    Lo que pasa es que vos sos fanático mal de Mr. Sinatra, entonces todo lo que tenga alguna relación con él lo maximizás :D Igual voy a tratar de verla para hacer la comparación con la de Clooney.

    (se rumorea que el ruso pretendía contar con los servicios de Jack Lemmon, desconociendo que el director del casting obviamente era Sinatra: ¡soberano inocente!).

    Eso es genial. Sinatra era un hombre orquesta. Raro que no haya sido el director al mismo tiempo directamente.

  • Cornflakegirl // Octubre 19, 2007 a 10:13 am | Responder

    No me acordaba de ella… mi hermana es una enamorada del cine y del rat pack. Sinatra no me termina de gustar como actor prefiero a Lemon, Matthau y Danny Kaye.
    Eso si, cuando canta, el Sr. Sinatra es mucho Sinatra

  • Facu // Octubre 19, 2007 a 3:06 pm | Responder

    Por si no sabías la semana pasada (o hace dos, no me acuerdo bien) en el diario La Nación salió el dvd de esta peli junto a ‘Lo que el viento se llevó’ a precio módico en una colección de cine clásico que sale todos los sábados o algo así.

  • avellanal // Octubre 20, 2007 a 4:03 pm | Responder

    Sí, Facu, de hecho ya tengo las dos cajas en mi poder. Creo que hoy sale “Casablanca”.

    Luego, Sinatra no es Bogart, desde ya. Pero fue un correctísimo actor, de eso no tengo dudas.

  • pads // Octubre 20, 2007 a 11:03 pm | Responder

    siento tanto tiempo sin comentarios, pero vaya, este post me ha parecido irresistible… tengo que ver esta peli

  • Juan RRR // Octubre 23, 2007 a 6:58 pm | Responder

    Definitivamente Sinatra era todo un personaje, por acá un fragmento de un perfil que le hicieron a mediados de los 60 y que se ha convertido en todo un hito.

    El Rat Pak fue también todo un acontecimiento, son la inspiración para esa jodedera que se llama el Frat Pack y que ha generado algunas buenas cosas.

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