Nahuel Pérez Biscayart

Los que acabamos de pasar la siempre dificultosa frontera de los veinte años en la Argentina sabemos perfectamente, ya sea por amor incondicional o por odio rayano en lo visceral, de qué estamos hablando cuando hablamos de Cris Morena y sus productos televisivos para espectadores imberbes. Lo que esta señora ha venido plasmado (con innegable habilidad y éxito) en la pantalla chica argentina –y de otros países del mundo, como Israel y España–, es un modelo de narración que se asimila a un cuento de hadas permanente (con un núcleo de personajes que viven dentro de una garrafal burbuja), al que se le agrega algún conflicto menor, pero que en nada resulta aggiornado, paradójicamente, a la realidad que le toca transitar a la enorme mayoría del público infantil-adolescente que consume masivamente esa clase de formatos -si se me permite el calificativo, huecos de alfa a omega-, en los que la felicidad y la perfección son regla inmutable.

Aunque sé que no le gustan los encasillamientos ni los rótulos dotados de tanta suntuosidad, me animo a aseverar que Nahuel Pérez Biscayart personifica la antítesis más acabada de lo que significa, en la jerga televisiva, ser un R-Way. Él, además de actor, también ha sido –y lo es– un joven que creció en la Argentina menemista, que vio hundirse al país en la peor de sus crisis, y que hasta estuvo dispuesto a ir a protestar contra la presencia de George W. Bush en Mar del Plata. Y digo que es la contracara absoluta de ese tipo de personajes televisivos berretas y frívolos, porque su compromiso y su forma de proceder van mucho más allá de su presencia frente a las cámaras.

Los seres a los que le tocó dar vida, tanto en el cine como en el teatro, hablan por sí solos: desde un adolescente abandonado por su madre a los tres años y con un tatuaje como único signo identitario, pasando por un huérfano recluido y explotado en un neuropsiquiátrico, hasta el epiléptico príncipe Myshkin, el personaje que concibió Dostoievski en su obra El idiota.

Con 21 años, una mirada siempre perdida y misteriosa, y una separación de los ojos que trae a la memoria inmediatamente a Julio Cortázar, no han sido pocos los directores que han reparado en el exponencial talento y el poder de improvisación de esta realidad (nada de “promesa”) del cine argentino. Ha trabajado junto a Ricardo Darín en la superproducción (para parámetros locales, obvio) El aura, del fallecido Fabián Bielinsky. También se destaca su participación en la comedia costumbrista teñida de crítica social Cara de queso –mi primer ghetto–; pero su primer protagónico se lo concedió el director Eduardo Raspo, en Tatuado, una película claustrofóbica e interesante. Luego, en Glue comparte cartel con otra de las gratas sorpresas que nos ha dado el cine argentino, la versátil Inés Efrón, en lo que es un filme que retrata la angustia existencial adolescente en un rincón inhóspito del país.

También ha tenido intervenciones en series televisivas, pero, enemistado con los lugares comunes y los clichés, tal como es su costumbre, a Nahuel no se le mueve un pelo cuando declara cosas como: No hay nada más alejado de la actuación que hacer una tira diaria de televisión, declaración de principios que puede sonar muy antipática para mucha gente, pero que no deja de esconder un resquicio importante de verdad. La sinceridad brutal que deja entrever en cada una de sus declaraciones a la prensa –que no son muchas, por otro lado–, conduce inevitablemente a la sorpresa, como cuando, luego de haber estado filmando con quizá la máxima estrella actual de la cinematografía argentina, Ricardo Darín, expresó muy suelto de cuerpo que sus películas El hijo de la novia y Luna de Avellaneda no le habían gustado para nada. No estamos frente a un provocador por la provocación misma, sino ante una persona con convicciones propias y muy asentadas, tal vez un outsider, que elude los convencionalismos y no se “casa con nadie”.

Quien no lo haya visto actuar todavía, pensará, como decía un periodista de Página/12, que se trata de un ser surgido de la mente de Tim Burton. Y no está del todo errada la aproximación. Pero, en rigor, Nahuel Pérez Biscayart es muchísimo más que eso. Además de ser el artista nacional con el que más me identifico, también es uno de esos contados actores por los que yo iría pura y exclusivamente a ver una película al cine. Y es que el talento viene en envase chico.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Cine. Guarda el enlace permanente.

14 respuestas a Nahuel Pérez Biscayart

  1. Ignacio dijo:

    Tenés que admmitir que suena muy bizarro encontrar en un mismo texto los nombres de Cris Morena y Dostoievski xD

    Ví algunas de esas películas y en serio, Nahuel es un actor de puta madre.

  2. mrsPitt dijo:

    Nahuel tiene cara de joven actor francés de la nouvelle vague. Esperemos que no se quede solamente en promesa.

  3. Paulo dijo:

    El año pasado, en la presentación de ‘Cara de Queso’ -si no me equivoco- en el festival de cine que se hace aqui en Tucumán, estuvo él. Una simple anécdota. Saludos.

  4. Facu dijo:

    Nahuel es un grosso en serio. El paralelo que trazaste con todo lo que ha salido del vientre de esta señora devenida en gran empresaria me parece de lo más acertado. Ojalá que siga siendo convocado para hacer muchas películas de calidad porque tiene un talento infernal y todavía le queda muchísimo para seguir aprendiendo y perfeccionándose.

  5. dani dijo:

    ay, a este chico lo tengo visto, jeje. yo he consumido esos productos de Cris Morena y hoy en dia me arrepiento, pero bueno en la vida siempre se aprende. voy a ver si consigo Glue en algún lado, porque creo que nunca la estrenaron en cines ¿no?

    Besos.

  6. val dijo:

    Ni idea de quien es, pero me suena del videoclip que me comentaste tiempo atrás, y que estaba bastante bien:)

  7. avellanal dijo:

    Tengo entendido que “Glue” solamente se exhibió en el Bafici del año pasado. Una pena que todavía no se haya podido estrenar para el público en general. Tal vez muchos deberán esperar hasta que salga en DVD, no sé.

  8. fran dijo:

    Mencionaste que estaba en magazine for fai? estaba no?

  9. avellanal dijo:

    Hmmm… creería que no, pero tampoco estoy 100% seguro. El que sí estuvo en ese programa fue Martín Piroyansky, otro destacado actor de esta nueva generación.

  10. Geri dijo:

    NAhuel realmente es un actor con todas las letras…
    Y cohicido con vos, voy a ver una película al cine desde el hecho de saber que cuenta por su presencia.
    Este niño me deja con la boca abierta.
    Lo admiro.

  11. Debbie dijo:

    si me encanta su trabajo.. he visto casi todas sus peliculas aunke no he podido conseguir glue. recientemente fui a ver los padres terribles… muyy buena interpretacion para no perdersela… en fin tambien dejo unos suspiros por el. jajaa!

  12. irene dijo:

    ayer vi por primera vez glue, que nunca nadie me habia hablado de esa pelicula, y ME ENCANTAAA, eso si todo hay que decirlo que gracias a Nahuel me gusto mucho mas. Es muy grande el tio!
    :)

  13. avellanal dijo:

    “Glue” es una película generacional realmente digna de inmiscuirse entre lo mejor que ha brindado el cine argentino en los últimos años. Además de la estupenda interpretación de Nahuel, es preciso destacar la banda sonora, con Violent Femmes a la cabeza.

  14. oscar dijo:

    genial glue es una de mis pelis favoritas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s