Arremetida cervantina contra los espejismos esotéricos e históricos

Si bien ya transcurrió bastante tiempo desde que Felipe Benítez Reyes, joven escritor español, fuera laureado con el prestigioso premio Nadal de novela, por su obra intitulada Mercado de espejismos –título exquisito, que ciertamente se presta a más de una interpretación–, no quería dejar pasar por alto algunas consideraciones al respecto. El libro trata, en resumidas cuentas, de un par de experimentados ladrones de arte que, al borde del retiro definitivo, se embarcan en la tarea de robar las reliquias de los Reyes Magos que se encuentran en la catedral de Colonia.

Otro peninsular, pero (supuestamente) nacido en Alcalá de Henares, concibió hace más de cuatro siglos no sólo la mayor obra literaria de la historia, sino una lección de mordacidad e ironía nunca antes plasmada en papel con semejante destreza e ingenio.

Para Matusalén, cuatrocientos años constituyen casi dos suspiros, pero desde 1605 hasta nuestros días, en el ámbito literario, y en todas las demás ramas artísticas, las cosas han cambiado de una forma inusitada. Así es que, hoy en día las novelas de caballería, como el Amadís de Gaula, ya no son la “plaga incontenible” que causaba profunda hartura en Cervantes y parte de sus coetáneos. En la actualidad, a nadie, por más descabellado que sea, se le ocurriría escribir, en plan coherente, las proezas de caballeros andantes que anhelan encontrar como notable ideal el honor acabado y el amor cortés de una única dama. Aquellas nobles aventuras ya han pasado de moda hace muchísimo tiempo: están out. Lo que hoy está in son las novelas de intriga con risibles trasfondos esotéricos, que se valen, por lo general, de algún personaje o acontecimiento histórico, para agregarle una dosis de interés a la trama. Esta abrumadora sucesión en cadena se inició, de algún modo –en términos de fenómeno comercial, en boom de ventas–, con El código Da Vinci, obra que además lanzó a la fama y a la condición de millonario a su autor, Dan Brown. Paradojas de la vida: Cervantes vivió y murió sin gozar de mayores privilegios, más bien lidiando con la pobreza en la que se encontraba sumido.

El espejismo es una ilusión óptica. Casi un símil de los célebres “espejitos de colores” que los colonizadores europeos utilizaban como artículo de intercambio con los crédulos aborígenes americanos. Se cree estar viendo algo que, en rigor, no existe. La correspondencia de dicha figura con el panorama literario actual al que hacía referencia es, por el contrario, muy gráfica, de una visibilidad evidente; lo que me excusa de ahondar en explicaciones superfluas.

Mercado de espejismos, según cuenta el propio Benítez Reyes, es una sutil parodia: El equivalente de los libros de caballería que Cervantes ridiculizó son esas suposiciones históricas y esotéricas estrafalarias que, además, la gente lee como si fueran tratados reales; es el delirio último de esta sociedad. Celebro la aparición, y la consiguiente premiación de esta novela, puesto que ya era hora que, desde la misma ficción, con espíritu crítico, pero conservando la picaresca y la ironía como emblemas, se atacara este cúmulo patológico de mercadería vulgar, prefabricada, artificial y producida en masa, que atestan las vidrieras de las grandes librerías, y el interior de las personas que la consumen.

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7 respuestas a Arremetida cervantina contra los espejismos esotéricos e históricos

  1. Me gusta Felipe Benitez Reyes pero no he leido mas que sus obras poeticas y nada de prosa. Mi hermana tiene varios titulos asi que le pedire alguno de ellos la proxima vez que vuelva a casa. Me gusta este autor porque es bastante diferente a lo que abunda hoy en dia en el panorama literario. Solo puedo recomendarte su poesia, y esperar a leer la prosa.

  2. avellanal dijo:

    Desconozco la obra poética de Benítez Reyes y sus anteriores novelas, pero procuraré hacerme con algo más de su autoría, porque verdaderamente lo encuentro un autor atípico en el panorama literario actual; y lo más importante, escribe la mar de bien.

  3. Quime dijo:

    Aquí estoy de nuevo, visitando.
    Muy interesante el libro.
    Aunque un poco más básica, mi ultima entrada es la “crítica” a un libro.

  4. Vampiresa dijo:

    Estoy de acuerdo con vos en que ya muchos estamos hartos de encontrar en las librerías los estantes llenos de “best sellers” que en realidad no dejan nada, más que ganancias al autor que es lo único que le interesa.

    Me agrada encontrar un lugar en dónde pueda expresarme y sobre todo a alguien que no piensa como muchos.

    Gracias por tus reseñas.

  5. val dijo:

    ¿Amadis de Gula? ¿Tanta hambre tenía? jeje.

  6. avellanal dijo:

    Vampiresa: gracias a vos por pasar.

    Val: la lectura del “Amadís de Gaula”, hoy en día, puede ser de lo más estimulante.

  7. val dijo:

    Es que es Gaula, no gula :P

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