La ensoñación adolescente según Raúl Soldi

Pareciera que nada podría evocar mejor un estado de ensoñación adolescente que esta pintura de Raúl Soldi. Ella se estira tan cómoda como puede en la hamaca y su cuerpo llega a ocupar casi la totalidad del cuadro en su sentido diagonal. Sus pies desnudos se recogen en el ángulo inferior derecho, mientras sus brazos se acomodan a la altura de la cabeza, con las manos cruzadas sobre la frente para dejarse llevar a algún paraje de su imaginación. Esa niña es una de las tantas que el artista pintó en su serie Las adolescentes, que inició en su estadía en Italia y continuó a su regreso a la Argentina durante la década del ‘30.

Comparadas con ella, las figuras de tres caballos, a lo lejos, aparecen empequeñecidas. Todo contribuye a reforzar el protagonismo de la niña soñolienta: desde el color rojo-naranja del vestido que vibra sobre el plano verde del fondo, al arabesco de la hamaca que enmarca su figura redondeada. Sólo el diminuto detalle del caballo blanco en el fondo logra desplazar, acaso por un segundo, la atención que concita esta pequeña mujercita de formas generosas.

Soldi realizó este cuadro en 1932, cuando recién volvía a su país y aún tenía fresca las marcas  de su experiencia en Milán, sus estudios en la Academia de Baviera y el impacto que le habían producido las obras de Giovanni Bellini, pero sobre todo la de Bernardino Luini, un artista con menor presencia en los libros de historia del arte, que perteneció al círculo de Leonardo Da Vinci. En su ensayo sobre Soldi de 1980, Jorge Zerda ha recordado que las exposiciones del autor en Italia interesaron a Mario Sironi y a Carlos Carrá. Cabe destacar que estos artistas, vinculados al futurismo, pasaban en ese momento por una aproximación al espíritu más conservador del movimiento Novecento. Así, podría decirse que fue el cruce entre estos contactos contemporáneos y los maestros que conoció en la Pinacoteca de Brera, lo que contribuyó a definir el estilo de Soldi, al menos en esta etapa temprana de su producción.

En cuanto a la niña de “La hamaca”, no podría afirmarse que represente a una en particular; más bien se diría que el sujeto de este cuadro es la adolescencia femenina. Varias obras relacionadas con pinturas de la misma serie refieren a esta cuestión y muchas de ellas fueron tratadas como figuras alegóricas.

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8 respuestas a La ensoñación adolescente según Raúl Soldi

  1. avellanal dijo:

    La obra puede observarse en el Museo Nacional de Bellas Artes, en Buenos Aires: Av. del Libertador 1473.

  2. Hermeto Pascoal dijo:

    No conozco mucho de la obra de Soldi con la expecion de esa maravilla que es la cupula del extraordinario Teatro Colon. Cuando me pegue una vuelta por el MNBA voy a buscar especialmente esta pintura que con tanto detalle descibis.
    Un saludo.

  3. Tampoco conozco en demasía la obra de Soldi, pero por lo que parece es interesante. Muestra influencias muy dispares (el tono casi clásico de la composición, pero a la vez vigorizante y que remite, aunque sin serlo, al futurismo, pero también algo del postromanticismo de Der Blaue Reiter y la poesía de Chagall, aunque no estrictamente su técnica, e incluso un trabajo de la textura de la silla muy Matisse), pero a la vez un encanto especial. Voy a buscar más cosas, que me ha picado mucho la curiosidad. ¡Gracias, de nuevo, como siempre!

  4. Desconocía absolutamente la obra de Raúl Soldi, me recuerda mucho a la de Fernando Botero. Un fuerte saludo, ¡y a seguir iluminándonos!

  5. avellanal dijo:

    Hermeto: la cúpula del Colón, en efecto, es prodigiosa. Lo que sucede es que el teatro, en su inmensidad, es tan deslumbrante que muchas veces no se aprecia la real valía de esos frescos en la cúpula.

    Kapellmeister: pues Soldi es uno de los pintores y artistas plásticos más reconocidos en Argentina de la segunda mitad del siglo XX. Yo me interesé por su obra (expresión muy relativa en este caso, convengamos) luego de descubrir unos murales suyos de cerámica en las paredes de una estación de subterráneo de Buenos Aires. También tuve la oportunidad de conocer los murales de una iglesia en el interior de la provincia de Buenos Aires, a los que les dedicó veintitrés veranos de su vida. En fin, me alegra que te haya despertado curiosidad.

    Xavier: esta pintura en particular quizás sí presente ciertas similitudes con los típicos personajes -también de formas generosas- de Botero. Pero, a diferencia del artista colombiano, esto no ha sido una constante en la obra de Soldi.

  6. ¿Sabes si es posible encontrar esos murales en buena calidad por la red? Me interesaría verlos, ya que no tengo previsto un viaje a Buenos Aires en… ¿mucho tiempo?
    Gracias.

  7. Ah, no por mucho madrugar lo encuentras todo más temprano
    http://www.soldi.com.ar/metrovias/index.htm

  8. avellanal dijo:

    Jaja, no sé si son de muy buena calidad, pero dudo que haya algo mejor por la red actualmente. Bueno, espero que ese viaje a Buenos Aires no se haga esperar tanto tiempo… al menos procuremos que sea antes de una nueva crisis como la de 2001. Sea como sea, ya sabes que puedes contar conmigo para cualquier cosa que necesites. :)

    Por cierto, esto de comentar -limitada y superficialmente- una pintura de Soldi, me ha dado ganas de hacer lo mismo con otras obras, con otros artistas. Ya veremos qué cae.

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